DATOS HISTÓRICOS

   Aunque no disponemos prácticamente de datos, se cree que en la zona de Fresnedillas hubo asentamientos prerromanos, romanos, visigodos y árabes.

Sabemos que se han encontrado restos de sílex diseminados en varios lugares del municipio y fragmentos de cerámica vidriada de origen mudéjar (siglo XV-XVI).

 

   En un principio se apunta como fecha de fundación de Fresnedillas de la Oliva a los primeros años de la invasión árabe debido a la presencia de restos arqueológicos que podrían pertenecer a esa época, pero la mayoría de los expertos optan por la idea de que el origen más evidente del pueblo se remonta a la Reconquista y repoblación de la Extremadura castellano-leonesa que tuvo lugar durante los siglos XI y XII.

   En 1085 Alfonso VI conquista Toledo y concede a esta ciudad el tutelaje de todas las iglesias y de sus propiedades que existieran desde el Tajo hasta la sierra de Guadarrama, incluyendo aquí el territorio de Fresnedillas. En este momento comienza a fraguarse el poder y la influencia que mantuvo el Arzobispado de dicha ciudad sobre nuestra región.

   Con Alfonso VII la frontera del Tajo se hace insalvable para los musulmanes, sobre todo desde 1150, por lo que Fresnedillas se convierte en un territorio seguro dejando de ser tierra de frontera y comenzando a ser punto de atracción para hipotéticos repobladores.

   En 1273 Alfonso X crea el Honrado Concejo de la Mesta, que daba carácter de ley a los acuerdos pactados entre ganaderos y suponía apoyo Real a la trashumancia, a cambio de cobrar el montazgo, impuesto que grababa el paso de los rebaños. Esta organización, que agrupaba a todos los ganaderos de Castilla, tenía como misión principal organizar las rutas de la ganadería trashumante y vigilar las cañadas (por las proximidades de Fresnedillas pasa la Cañada Real Leonesa).
Uno de los primeros testimonios escritos que se refieren a la zona de Fresnedillas es el Libro de Montería de Alfonso XI(1330-1350).

   Llegamos al siglo XVI, en el cual se produjo el Levantamiento Comunero de 1520 que tuvo gran repercusión en Fresnedillas, ya que el pueblo fue uno de los sublevados; por éste y otros motivos (malas condiciones sanitarias, decaimiento de la actividad económica...) la población de Fresnedillas comienza a descender en la segunda mitad de siglo. Así, en 1591 contaba con 53 vecinos, cifra que se redujo a 40 en 1637. Esta caída demográfica continuará durante gran parte del siglo XVIII (en 1752 hay 43 vecinos). La población activa del municipio estaba formada en su mayor parte por labradores y ganaderos, pero además existía un escribano, un cura, un sacristán, un maestro, un cirujano, un tejedor, un herrero y 28 transportistas de madera, carbón y leña. También un mesonero, un tabernero, un abacero y un pobre de solemnidad que era socorrido por el poder público.
El pueblo tenía dos alcaldes: uno que representaba a los vecinos exentos de impuestos y otro a los pecheros (que pagaban impuestos), así como un regidor y el ya citado escribano.

   En 1833 entra en vigor la nueva división territorial del país y Fresnedillas de la Oliva, al igual que el resto de los pueblos vecinos, deja de pertenecer a Segovia y pasa a formar parte de la provincia de Madrid. En un principio estuvo incluido en el partido judicial de Navalcarnero , pero desde finales del siglo XIX forma parte del de San Lorenzo de El Escorial.
   Fresnedillas se vio afectada por las desamortizaciones eclesiástica y civil que tuvieron lugar por estas fechas, las cuales supusieron la subasta tanto de pequeños lotes de la iglesia parroquial y de varias cofradías(desamortización eclesiástica), como de grandes concentraciones de tierras en unas pocas manos(desamortización civil).
En estos años, la oscilación en los censos fue muy pequeña, ya que de los 330 habitantes de 1826 pasan a 296 en 1847 y 318 en 1889.

 

   Durante la primera mitad del siglo XX no se aprecian grandes cambios en la forma de vida del municipio, pero sí se experimenta un notable crecimiento demográfico:
En 1910 tenemos 428 habitantes de hecho y 464 de derecho En 1930 se alcanza la cota máxima en el número de habitantes llegando a los 606, cifra que, comienza a descender a raíz de la Guerra Civil.

   A partir de 1950, aunque la escasez de recursos es evidente, se realizan en el pueblo algunas infraestructuras básicas como el tendido eléctrico y el teléfono, y se construyen algunos edificios como las escuelas(hoy en día ocupadas por la Biblioteca municipal y el Centro de Acceso Publico a Internet), las viviendas de los maestros(ocupadas ahora por las Casas de Niños), la clínica y el antiguo Ayuntamiento(hoy Hogar del Jubilado);además se instalan cuatro granjas avícolas y un molino harinero, la principal industria del lugar.
  

   La agricultura se ve reducida a explotaciones destinadas básicamente al autoconsumo, mientras que la ganadería sigue manteniendo una cierta importancia, pese a que los pastos comienzan a ser insuficientes teniendo que recurrir al consumo de piensos para alimentar al ganado. Más tarde ganarán importancia tanto el sector de la construcción como el de los servicios.

   Una fuente de puestos de trabajo para el municipio fue la Estación Espacial de Fresnedillas(hoy pertenece al Ministerio de Defensa), en funcionamiento gracias a los acuerdos firmados con Estados Unidos en 1964 y 1965, y que ocupaba a una treintena de trabajadores del pueblo.
  

   En los últimos años, como consecuencia, fundamentalmente, del potencial turístico de la zona, y de su cercanía a Madrid, el ritmo constructor del municipio aumentó notablemente, llegando en 1991 a una cifra total de 586 viviendas, de las que un 75% eran temporales(recordemos que en verano se llegaban a alcanzar más de 3000 habitantes en el municipio). Esta actividad constructora supuso la creación de nuevos equipamientos como pueden ser el Colegio, Ayuntamiento, Casa de Cultura...etc, así como una importante recuperación demográfica

-HISTORIA DE LA IGLESIA DE SAN BARTOLOME APOSTOL-


IglesiaEn el siglo XVI se construye la iglesia parroquial de San Bartolomé, sin duda el edificio más singular de Fresnedillas.

Se encuentra situada en el borde noroeste del casco urbano, y tal como ha llegado hasta nosotros presenta, en el interior, una única nave con muros de mampostería, un gran arco de medio punto y cubierta de madera oculta por un sencillo cielorraso; tiene además un coro en alto sustentado por un par de columnas del siglo XVII.

En el exterior, con dos portadas adinteladas destaca su sólida fábrica de sillería reforzada por contrafuertes y la espadaña de dos cuerpos rematada con tejadillo a dos aguas.

 

Restos datados desde el siglo XVI hasta el XVIII en la zona de Los Degollados